jueves, 31 de octubre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
el verdadero amor que tenemos a un ser querido
¿Día del Amor y la Amistad?, no quiero sonar pésimo,
ni mucho menos religioso ortodoxo, pues el hecho de que personalmente no
celebro esa fecha no es razón para sonarlo. Es la simple razón que no me cabe
en mi mentecita destinar solamente un día al Año para premiar o acordarse del valor
del amor y el valor de la amistad entre nosotros.
Es por esa razón que este día te quiero hablar del
verdadero amor y de la verdadera amistad, la cual no puedo encerrar en un único
día.
El Día del Amor.
Sé que algunos se enojaran conmigo cuando oigan o lean
esto, pero ni modo, como siempre lo he hecho quiero darte mi punto de vista
acerca de este tema, tu sacaras tus propias conclusiones y al final tomaras lo
bueno y desecharas lo que consideres que va en contra de lo que Dios quiere,
cosa que será difícil de encontrar puesto que siempre trato la manera de
apegarme a lo que Dios quiere para nuestra vida
Pero, ¿Por qué destinar un solo día al año para
demostrarnos el amor que tenemos?, no te has preguntado ¿Porque muchos andan
afanados viendo que comprar a la persona que “aman”?, que por cierto muchos es
una persona diferente cada año, hay chicos que cada año tienen una nueva
persona con quien compartir el mal llamado día de los novios, ¿Por qué?, simple
y sencillamente porque lo que dicen profesar, no es un amor verdadero, sino más
bien una emoción verdadera.
¿Qué es amar para ti?, es ¿Dar un regalo?, es ¿Comprar
Flores?, ¿Es llevar a cenar a tu amada?, ¿Es acordarte de ella o el “día de los
novios”?. Si todo lo anterior es amar para ti, estas muy equivocado, amar va más
allá de regalos o un día en especial, amar es comprender, amar es soportar,
amar en sobrellevar, eso y muchas cosas más que no van asociadas a las cosas
materiales, sino sentimentales y espirituales.
Por Ejemplo, para Dios ¿Qué es amar?, pues la
respuesta la vemos en San Juan 3: 16, en pocas palabras amar para Dios es
enviar a su único hijo a morir por nosotros y darnos vida eterna, amar para
Dios es olvidarse de nuestros pecados cuando le pedimos que nos perdone, es ser
Fiel a nosotros aun cuando somos infieles, es renovar su misericordia hacia
nosotros día tras día, esto y muchas cosas más, que no alcanzarían las
suficientes palabras para expresarlo a totalidad.
El amor de Dios hacia nosotros es un amor AGAPE, es un
amor perfecto, que aun con todos los errores que podamos tener él nos ama con
amor eterno, pero eso sí, no ama el pecado que muchas veces estamos cometiendo
o practicando. Es por eso que Dios es su infinito amor siempre nos da un margen
de oportunidad para el arrepentimiento antes de juzgarnos y depende de cada uno
el aprovechar ese margen y arrepentirse o simplemente morir en el pecado y
renunciar a la vida eterna que amorosamente Dios te ofrece.
Y por la razón de que Dios nos ama cada día, sin poner
“peros” de por medio, es que no concibo la idea de celebrar y acordarme o
demostrar el amor que siento hacia alguien en un solo día, ¿Por qué digo esto?,
simple, no me dejaran mentir, pero la mayoría de personas solo demuestran su
amor ese día, ¿Sí o no?, no digo que todos, pero si una inmensa mayoría, y eso
es lo que no me parece de todo esto.
Estoy de acuerdo que nos demostremos el amor que
sentimos, pero no necesariamente un día especifico, pienso que cada día debería
estar lleno de amor de parte nuestra, ese amor que debería recorrer nuestras
venas pues Dios nos ha inundado de amor, por cuando él nos amó. Por esa razón
propongo abiertamente que cada día de nuestra existencia podría ser una razón
de demostrar el amor que sentimos hacia nuestra pareja, en mi caso mi esposa,
en tu caso tu novia que espero que sea tu futura esposa.
Es lindo cuando entendemos que no necesariamente tiene
que haber un día especial para demostrar el amor que sentimos hacia alguien,
sino que cada día o en cada oportunidad que tengamos, deberíamos mostrarle a
nuestra persona amada, que ocupa un lugar muy importante en nuestra vida y que
es un regalo de Dios para nosotros. Con esto estaríamos haciendo 2 cosas: La
primera de ellas es amar a Dios, porque el que dice amar a Dios y no ama a su
prójimo no ha conocido a Dios, porque Dios es amor. Segundo los lazos de amor
se estarían fortaleciendo día a día, sin necesidad de que allá un día
especifico y único al año en donde tendría que demostrarse ese afecto.
La Amistad.
Al igual que el amor, no me parece la idea de
recordarnos de nuestros amigos, solo una vez al año y expresarle lo mucho que
nos han ayudado o lo mucho que los queremos.
La Amistad es una de los lazos más hermosos que Dios
nos ha dado como humanos que somos, podemos ver en la Biblia la amistad de
David con Jonathan, a tal punto de atreverse a morir el uno por el otro. Esa
clase de amistad nos demuestra que somos uno solo en Cristo y que tus problemas
son mis problemas.
Demostrarnos nuestra amistad, no está sujeta a un solo
día, sino a toda una vida, todo el tiempo estamos rodeados de amigos o amigas
que sin que nosotros se lo pidamos siempre están dispuestos a echarnos una mano,
esa clase de persona a la cual yo considero un regalo de Dios, pues la Biblia
dice que amigos hay más unidos que un hermano.
Es por eso que motiva a cada uno que lea este tema a
que no esperen llegar a un día en especial en el año para acordarse de la
importancia de la amistad, sino que en cada momento poder decirle a sus amigos
lo importantes que son y lo mucho que te ayudan o lo interesado que estas en
ayudarlo en lo que puedas.
El amor humano que demostramos y la amistad humana que
demostramos, queda opacada cuando se aparece Dios demostrándonos su
incomparable amor y su incomparable amistad.
Si alguna vez has sido víctima de un falso amor o una
falsa amistad, quiero decirte que el único amor y la única amistad que jamás te
defraudara es el amor de Dios y la amistad que Él te brinda. Cuando destrozados
por el fracaso en el amor o defraudados por la falsa amistad nos vemos
sumergidos en la depresión, es ahí en donde Dios siempre ha querido que te
dejes amar y que te dejes que Él te brinde su amistad.
Más allá de todo en estos días es buen momento para
darle gracias a Dios por su amor incomparable y por su linda amistad la cual te
enseña tantas cosas día tras día, a la vez también hacerle saber que estamos
agradecidos, por nuestros amigos y por las personas a quien nos ha permitido
amar.
sábado, 26 de octubre de 2013
el estudio es una oportunidad de vida
Nunca consideres el estudio como una obligación sino como
una oportunidad de estudiar
la solidaridad nos consigue amigos buenos
Es impresionante ver cuando cada vez que un suceso que pone en peligro
la vida o la integridad de un grupo de personas, ya sea grande o
pequeño, los demás se vuelcan en su ayuda, y nos damos cuenta que no
sólo pasa entre humanos, en Internet podemos encontrar vídeos que nos
demuestran que también los animales. Ese es el ejemplo de las frases que
hoy comparto aquí.
Para recordaros que ser solidario con los que lo pasan mal nunca es demasiado, estas frases de solidaridad.
Este es el deber de nuestra generación al entrar en el siglo XXI: la solidaridad con los débiles, los perseguidos, los abandonados, los enfermos y los desesperados. Esto expresado por el deseo de dar un sentido noble y humanizador a una comunidad en la que todos los miembros se definan a sí mismos, no por su propia identidad, sino por la de los demás.
Las grandes oportunidades para ayudar a los demás rara vez vienen, pero las pequeñas nos rodean todos los días.
Para recordaros que ser solidario con los que lo pasan mal nunca es demasiado, estas frases de solidaridad.
Este es el deber de nuestra generación al entrar en el siglo XXI: la solidaridad con los débiles, los perseguidos, los abandonados, los enfermos y los desesperados. Esto expresado por el deseo de dar un sentido noble y humanizador a una comunidad en la que todos los miembros se definan a sí mismos, no por su propia identidad, sino por la de los demás.
Las grandes oportunidades para ayudar a los demás rara vez vienen, pero las pequeñas nos rodean todos los días.
la nuevas mentalidad del mundo
La noción de ‘buen vivir’ preside la Constitución de 2008 y circula en
el espacio que trazan sus 444 artículos. Siguiendo el orden del nuevo
texto constitucional, el preámbulo señala: “(Decidimos construir) una
nueva forma de convivencia ciudadana, en diversidad y armonía con la
naturaleza, para alcanzar el buen vivir, el sumak kawsay”. Luego, en el
Título II, el capítulo segundo se denomina ‘Derechos del buen vivir’;
más adelante da nombre al Título VII: ‘Régimen del buen vivir’.
A lo largo de todo el texto se evoca el término más de veinte veces. No se trata de una mera reiteración, esto da cuenta de su papel de principio ordenador que permite anudar los aspectos innovadores y aquellos de continuidad y hasta de inercia que se conjugan en la nueva propuesta. Expresa la búsqueda de un salto cualitativo para lograr una Constitución holística, integral, a la altura de los tiempos y sus desafíos de cambio.
Esta categoría que empieza a aparecer en las constituciones del siglo XXI en la región1, es sin duda una de las más ricas, de las más contemporáneas en esta fase mundial y generalizada de búsqueda de alternativas. Sintetiza visiones y prácticas ancestrales, debates y propuestas actuales, el acumulado de pensamiento crítico y luchas sociales de décadas recientes; junta dinámicas nacionales e internacionales de respuesta al ‘modelo de desarrollo’ y al ‘modelo de civilización’ que han conducido a una situación ya reconocida como insostenible.
Como toda visión innovadora, su aplicación en el caso ecuatoriano refleja las variadas lecturas o interpretaciones que admite y requiere, pero no es ajena a aspectos de la realidad, de un aquí y ahora que habla de las posibilidades para su concreción.
El ‘buen vivir’, inseparable de la categoría ‘diversidad’, ha mostrado su utilidad para responder al sentido de urgencia del cambio que motivó el proceso constituyente, y para orientar transformaciones estratégicas, no menos urgentes pero que tiene un plazo más largo de maduración. Por eso se vuelve al mismo tiempo un objetivo y un camino.
En estas páginas se procura esbozar una visión de los aspectos más destacados del ‘buen vivir’ en la nueva Constitución, en cuanto a sus alcances para superar el neoliberalismo y para delinear un modelo económico alternativo, en este caso inseparable de otro modelo de sociedad.
BREVÍSIMA REFERENCIA AL CONTEXTO INTERNACIONAL
Puede decirse que el ‘buen vivir’ aparece como posible paradigma alternativo con el nuevo siglo, cuando la proliferación de ‘post’ es el indicio más contundente de crisis y agotamiento, pero sin llegar a articular una salida o respuesta: desde el post-neoliberalismo y post-desarrollo, hasta la post-ciencia y post-universidad.
En estos años inmediatos, las evidencias incontrastables sobre el fenómeno de ‘calentamiento global’ provocado por el modelo depredador impuesto en casi todo el planeta, han motivado un consenso mundial antes eludido: la necesidad de transitar hacia otros modos de producir, consumir y organizar la vida2.
Previamente, la inconveniencia del formato neoliberal con su tesis de mercantilización de la vida a escala global, había llevado incluso a la revisión del Consenso de Washington, para introducir algunos ajustes en el afán de tornarlo viable. El Banco Mundial llegó a señalar: “Han fracasado los intentos de desarrollo basados en el protagonismo del Estado, pero también fracasarán los que se quieren realizar a sus espaldas. Sin un Estado eficaz el desarrollo es imposible”. Estos reacomodos, que ocurren desde hace ya una década, indican las incertidumbres que tocan hasta las esferas del poder mundial.
El cambio que ahora se busca es al mismo tiempo urgente y profundo. Boaventura de Sousa Santos caracteriza este momento como paradójico: “Por un lado, existe un sentimiento de urgencia, de que es necesario hacer algo ya ante la crisis ecológica que puede llevar al mundo a colapsar; ante desigualdades sociales tan intensas que no es posible tolerar más (…) pero por otro lado, hay un sentimiento casi opuesto: las transformaciones que necesitamos son de largo plazo, son civilizacionales. No es posible cambiar todo ahora, porque para ello no basta tomar el poder; es necesario transformar este Estado moderno, cuya crisis final fue producida por el neoliberalismo (…). Este planteamiento hoy es común en varios países del continente, y quizás también en Europa aunque por razones diferentes”
A lo largo de todo el texto se evoca el término más de veinte veces. No se trata de una mera reiteración, esto da cuenta de su papel de principio ordenador que permite anudar los aspectos innovadores y aquellos de continuidad y hasta de inercia que se conjugan en la nueva propuesta. Expresa la búsqueda de un salto cualitativo para lograr una Constitución holística, integral, a la altura de los tiempos y sus desafíos de cambio.
Esta categoría que empieza a aparecer en las constituciones del siglo XXI en la región1, es sin duda una de las más ricas, de las más contemporáneas en esta fase mundial y generalizada de búsqueda de alternativas. Sintetiza visiones y prácticas ancestrales, debates y propuestas actuales, el acumulado de pensamiento crítico y luchas sociales de décadas recientes; junta dinámicas nacionales e internacionales de respuesta al ‘modelo de desarrollo’ y al ‘modelo de civilización’ que han conducido a una situación ya reconocida como insostenible.
Como toda visión innovadora, su aplicación en el caso ecuatoriano refleja las variadas lecturas o interpretaciones que admite y requiere, pero no es ajena a aspectos de la realidad, de un aquí y ahora que habla de las posibilidades para su concreción.
El ‘buen vivir’, inseparable de la categoría ‘diversidad’, ha mostrado su utilidad para responder al sentido de urgencia del cambio que motivó el proceso constituyente, y para orientar transformaciones estratégicas, no menos urgentes pero que tiene un plazo más largo de maduración. Por eso se vuelve al mismo tiempo un objetivo y un camino.
En estas páginas se procura esbozar una visión de los aspectos más destacados del ‘buen vivir’ en la nueva Constitución, en cuanto a sus alcances para superar el neoliberalismo y para delinear un modelo económico alternativo, en este caso inseparable de otro modelo de sociedad.
BREVÍSIMA REFERENCIA AL CONTEXTO INTERNACIONAL
Puede decirse que el ‘buen vivir’ aparece como posible paradigma alternativo con el nuevo siglo, cuando la proliferación de ‘post’ es el indicio más contundente de crisis y agotamiento, pero sin llegar a articular una salida o respuesta: desde el post-neoliberalismo y post-desarrollo, hasta la post-ciencia y post-universidad.
En estos años inmediatos, las evidencias incontrastables sobre el fenómeno de ‘calentamiento global’ provocado por el modelo depredador impuesto en casi todo el planeta, han motivado un consenso mundial antes eludido: la necesidad de transitar hacia otros modos de producir, consumir y organizar la vida2.
Previamente, la inconveniencia del formato neoliberal con su tesis de mercantilización de la vida a escala global, había llevado incluso a la revisión del Consenso de Washington, para introducir algunos ajustes en el afán de tornarlo viable. El Banco Mundial llegó a señalar: “Han fracasado los intentos de desarrollo basados en el protagonismo del Estado, pero también fracasarán los que se quieren realizar a sus espaldas. Sin un Estado eficaz el desarrollo es imposible”. Estos reacomodos, que ocurren desde hace ya una década, indican las incertidumbres que tocan hasta las esferas del poder mundial.
El cambio que ahora se busca es al mismo tiempo urgente y profundo. Boaventura de Sousa Santos caracteriza este momento como paradójico: “Por un lado, existe un sentimiento de urgencia, de que es necesario hacer algo ya ante la crisis ecológica que puede llevar al mundo a colapsar; ante desigualdades sociales tan intensas que no es posible tolerar más (…) pero por otro lado, hay un sentimiento casi opuesto: las transformaciones que necesitamos son de largo plazo, son civilizacionales. No es posible cambiar todo ahora, porque para ello no basta tomar el poder; es necesario transformar este Estado moderno, cuya crisis final fue producida por el neoliberalismo (…). Este planteamiento hoy es común en varios países del continente, y quizás también en Europa aunque por razones diferentes”
viernes, 25 de octubre de 2013
UN REGALO MUY GRANDE
Comienza cuando perteneciendo a uno de esos grupos de la iglesia, organizamos un evento en donde debíamos pedir juguetes a la gente para ser regalados a los niños que no tuvieran la posibilidad de recibir regalos. El salón se llenaba de gente para donar, mientras compartíamos chocolate y galletas yo me encargaba de recibir los juguetes y revisar la condición de los mismos y otros cantaban villancicos.
En eso, se me presenta una ancianita de edad avanzada de ropas un poco desgarradas y maltratadas por el tiempo, de olor fétido que reinaba en el salón.
- "Le puedo ayudar en algo" le dije.
- "Vengo a donar esta muñeca"
Viendo la muñeca y siendo el encargado de revisar la calidad de las donaciones, debía notar que la muñeca estaba sucia, le faltaba un ojo y tenía años de deterioro; pero comprendí que debía recibirla al ver su rostro: lleno de entusiasmo por contribuir a esta buena acción. Tomé la muñeca y la coloqué donde estaban los demás regalos, le comenté que podía tomar chocolate caliente y galletas, pero ella salió del salón sin probar alimento alguno.
De inmediato dejé de pensar en lo que había ocurrido gracias a la cantidad de trabajo que tenía.
Días después, el día del evento llegó, la gran multitud de niños ansiosos por recibir regalos hizo que tuviéramos que formarlos uno por uno para que fueran tomando su regalito; el evento fue todo un éxito.
Al término del mismo, noté que sólo quedó la muñeca sobre la mesa de regalos. Sin darle tanta importancia dejé que las cosas pasaran y comenzamos a limpiar y recoger todo.
A la salida, emprendí la caminata por la plaza Morelos para tomar el camión que me llevaría a mi casa, contento por la buena acción que como grupo hicimos.
Al llegar al cruce de Morelos con Juárez que es donde estaba la parada del camión, alguien me habló mientras me fumaba un cigarro.
- "Joven, joven".
Era la viejecita sentada en el piso, atendiendo un puestecito de dulces.
- "¿Se acuerda de mí?"
-"Sí, cómo no; contesté confuso por la pregunta y aún sorprendido de encontrarla en ese lugar.
- "¿Cómo les fué, les gustó mi regalo?" - Me dijo.
En ese momento no me dió tiempo de recapacitar sobre quién era... tenía la misma mirada que aquella noche en que me dió la muñeca.
- "¡Sí, claro! los niños se pelearon por ella, tanto, que tuvimos que sortearla para ver quién se quedaba con ella..." - le respondí.
La anciana me miró con ojos de ternura, como advirtiendo mi falsa respuesta, y con ojos humedecidos, no sé si por sentimiento o por lo frío del viento que esa noche corría en esa esquina, solamente responde:
- "Gracias, muchas gracias".
Ella siguió con su vendimia y yo aborde el camión.
Tratando de no dejar salir mi llanto, jamás la volví a ver.
Creo que ese fué el mejor regalo de aquella Navidad…..
Comienza cuando perteneciendo a uno de esos grupos de la iglesia, organizamos un evento en donde debíamos pedir juguetes a la gente para ser regalados a los niños que no tuvieran la posibilidad de recibir regalos. El salón se llenaba de gente para donar, mientras compartíamos chocolate y galletas yo me encargaba de recibir los juguetes y revisar la condición de los mismos y otros cantaban villancicos.
En eso, se me presenta una ancianita de edad avanzada de ropas un poco desgarradas y maltratadas por el tiempo, de olor fétido que reinaba en el salón.
- "Le puedo ayudar en algo" le dije.
- "Vengo a donar esta muñeca"
Viendo la muñeca y siendo el encargado de revisar la calidad de las donaciones, debía notar que la muñeca estaba sucia, le faltaba un ojo y tenía años de deterioro; pero comprendí que debía recibirla al ver su rostro: lleno de entusiasmo por contribuir a esta buena acción. Tomé la muñeca y la coloqué donde estaban los demás regalos, le comenté que podía tomar chocolate caliente y galletas, pero ella salió del salón sin probar alimento alguno.
De inmediato dejé de pensar en lo que había ocurrido gracias a la cantidad de trabajo que tenía.
Días después, el día del evento llegó, la gran multitud de niños ansiosos por recibir regalos hizo que tuviéramos que formarlos uno por uno para que fueran tomando su regalito; el evento fue todo un éxito.
Al término del mismo, noté que sólo quedó la muñeca sobre la mesa de regalos. Sin darle tanta importancia dejé que las cosas pasaran y comenzamos a limpiar y recoger todo.
A la salida, emprendí la caminata por la plaza Morelos para tomar el camión que me llevaría a mi casa, contento por la buena acción que como grupo hicimos.
Al llegar al cruce de Morelos con Juárez que es donde estaba la parada del camión, alguien me habló mientras me fumaba un cigarro.
- "Joven, joven".
Era la viejecita sentada en el piso, atendiendo un puestecito de dulces.
- "¿Se acuerda de mí?"
-"Sí, cómo no; contesté confuso por la pregunta y aún sorprendido de encontrarla en ese lugar.
- "¿Cómo les fué, les gustó mi regalo?" - Me dijo.
En ese momento no me dió tiempo de recapacitar sobre quién era... tenía la misma mirada que aquella noche en que me dió la muñeca.
- "¡Sí, claro! los niños se pelearon por ella, tanto, que tuvimos que sortearla para ver quién se quedaba con ella..." - le respondí.
La anciana me miró con ojos de ternura, como advirtiendo mi falsa respuesta, y con ojos humedecidos, no sé si por sentimiento o por lo frío del viento que esa noche corría en esa esquina, solamente responde:
- "Gracias, muchas gracias".
Ella siguió con su vendimia y yo aborde el camión.
Tratando de no dejar salir mi llanto, jamás la volví a ver.
Creo que ese fué el mejor regalo de aquella Navidad…..
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